Costa Brava

  • 20 febrero, 2019

    Turismo en moto en la costa brava

    La costa brava se encuentra en el litoral de la provincia de Girona, en Cataluña. Tiene una extensión de 214 kilómetros desde el municipio de Blanes hasta la frontera con Francia. Su denominación resulta de lo más apropiada para una zona costera escarpada en la que mar y montaña se entrelazan en perfecta armonía. El verde predomina hasta llegar a las aguas transparentes, de azul cristalino o que reflejan el color de la vegetación según el lugar desde donde se mire. Abundan los espacios naturales protegidos como Cap (cabo) de Creus o Aiguamolls (marismas) del Empordà, así como muchos pueblos que todavía conservan el encanto de su tradición pesquera y marinera. Es, sin duda, una de las zonas más hermosas del mediterráneo. La costa brava se aleja de la autopista principal que lleva a Francia, la AP-7. Hasta Blanes, las diferentes autopistas o autovías discurren paralelas a la costa; a partir de aquí, emprenden un recorrido ascendente hacia el norte, pasando por poblaciones de interior como la capital de la provincia, la ciudad de Girona, o Figueres, sede del museo Dalí, preservando y delimitando de algún modo la zona costera. Esto no quiere decir que la costa brava esté incomunicada o sea de difícil acceso. Desde la autopista, parten autovías y carreteras que se van ramificando como capilares venosos, conectando cada uno de los rincones de la costa brava. Si lo que el viajero quiere es visitar un pueblo o tomar el sol y bañarse en alguna de sus abundantes playas o calas, puede llegar mediante autocares, una combinación de tren y autobús interurbano o con vehículo propio. Ahora bien, la conexión entre poblaciones es, a menudo, por carreteras estrechas que discurren paralelas a la costa abrupta, con impresionantes acantilados de frondosa vegetación a un lado o que llegan a...