Ruta en moto

  • 24 febrero, 2019

    Turismo en moto en Menorca

    Hay lugares en los que, dados su tamaño y morfología, jamás pensaríamos que son capaces de ofrecer una pródiga diversidad turística y cultural. Menorca es uno de esos lugares. Al buscar un destino turístico e indagar en la isla, nos sorprendemos encontrando una reserva de la biosfera declarada por la UNESCO y una historia que comienza ya en la prehistoria, que habla de invasiones de vándalos, de bizantinos y, finalmente, de musulmanes que la dominan durante cuatrocientos años hasta la conquista de la corona de Aragón, de saqueos de piratas y de destrucción tras ataques turcos en que por poco queda abandonada, de la guerra de sucesión en que la toman los ingleses por período de cien años, los cuales incluyeron breves etapas de dominación francesa y española, de puertos francos, del tratado de Amiens en que volvió a ser española, de la guerra civil que la arruinó y de la posterior recuperación hasta la prosperidad acual, que se debe en gran parte al turismo. Y de todo ello hay vestigios. Esto y más tiene la isla de Menorca, perteneciente al archipiélago Balear, en unos 50 kilómetros en su parte más larga, desde la fortaleza de Isabel II, cerca de Maó, hasta el Pont d’en Gil, en Ciutadella, sus dos poblaciones más importantes, que se recorren en tan solo una hora. Menorca es una isla tranquila y acogedora; nunca aburrida. La isla ofrece, además de playas y calas que se suceden entre taludes rocosos, numerosas actividades deportivas y excursiones durante el día, tanto de mar como de interior, las cuales se complementan con otras tantas de ocio nocturno. Ya por economía, la moto es perfecta para desplazarse por la isla. Otra razón son las carreteras estrechas que surcan su superficie. Con tanto que ver, necesitamos una buena planificación y agilidad...
  • 24 febrero, 2019

    Turismo en moto en la costa dorada

    La costa dorada es el destino ideal para escapadas o vacaciones si preferimos amplias playas de arena, de cuya tonalidad recibe el nombre, y aguas de escasa profundidad, si nuestro interés se centra en visitar decenas de patrimonios de la humanidad declarados por la UNESCO, si pretendemos darle gusto al paladar con la gastronomía o si, simplemente, queremos estimular los demás sentidos con paisajes de mar o de montaña. Situada en la provincia de Tarragona, en Cataluña, entre los límites de la provincia de Barcelona y del Delta del Ebro, la costa dorada es una policromía de sensaciones a disfrutar a través de sus seis comarcas. Así pues, en las costeras encontramos, en el Baix Penedès, playas, viñedos y balnearios, donde también degustar un plato típico: la Xatonada; construcciones romanas en el Tarragonès (el Arco de Berà, el Puente del Diablo en Tarragona o los conjuntos arqueológicos de Els Munts, en Altafulla, y de Centelles, en Constantí), y en la comarca del Baix Camp, edificios modernistas y el museo del vermut de Reus, el museo del aceite en Vandellòs, castillos medievales y rutas de senderismo en las montañas de Prades. Y en el interior, monasterios como el de Santa María de Poblet, el más famoso de la ruta del Cister, y el castillo templario de Barberà de la Conca, en la comarca de la Conca de Barberà, castellers y calçots en la del Alt Camp y los vinos del Priorat. Dentro de esta zona de tan variada oferta turística y cultural, podemos elegir un destino concreto o una ruta de entre las incontables que ésta permite. Hay rutas específicas para coches, para motos o a pie, cuya información puede hallarse en una ingente cantidad de páginas web, tanto de litoral como de montaña o combinadas. A todos estos destinos, salvo...