Sagrada Familia

  • La sagrada familia es un templo icónico de la ciudad de Barcelona que no querrás perderte. Esta iglesia ha estado en construcción desde 1886 y se estima su culminación en el 2026. Para asegurar tu visita y disfrutar de ella, te ayudaremos a saber dónde puedes aparcar la bici mientras visitas la sagrada familia. Hoy en día, el tiempo de construcción se ha reducido, por la variedad y cantidad de materiales disponibles; contemplar una obra arquitectónica que lleve 133 años fabricándose y aún le falten 7 más, te permitirá observar una edificación viva que ha evolucionado a través de las épocas. Tipos de aparcamientos para bicicletas disponibles en la ciudad de Barcelona Los aparcamientos, o puntos de anclaje, están dispuestos por toda la ciudad, en las vías superficiales y subterráneas. Muchos de los garajes para vehículos, también aceptan bicicletas. Algunos de ellos pueden ser reservados por adelantado. Existen gratuitos, y de pago. Los estacionamientos gratuitos, están dispuestos en zonas fuera de la mayoría de los puntos de interés de la ciudad, para utilizarlos debes encontrar lugar y poseer un buen candado que permita atar adecuadamente el vehículo a las áreas especiales dispuestas por el ayuntamiento. En los de pago, podemos encontrar diversidad de opciones, desde aquellas que guardan las bicicletas en una especie de escaparate tipo caja como bicibox y los aparcamientos bicipark, que además de guardarla y vigilarla, ofrecen servicios de reparación adicional. Aprovechando la bici para visitar la Sagrada Familia Si deseas observar un panorama general de la construcción y tomar fotos de las fachadas, posees el vehículo ideal, ningún otro te ofrece la versatilidad de la bici, solo tienes que dar la vuelta pedaleando por toda la manzana que cubre la obra, y detenerte a capturar las impresiones. También es posible pasear con la bici por el...
  • 20 febrero, 2019

    Turismo en moto en Barcelona

    La ciudad de Barcelona lidera, entre otras, el turismo mundial. De levante a poniente y de montaña a mar -o dicho de otro modo, desde el Fórum hasta el castillo de Montjuïc y desde el Tibidabo hasta sus playas. Barcelona ofrece una enorme diversidad de lugares para visitar: museos, monumentos, edificios históricos civiles o religiosos, parques, plazas… En resumen, infinidad de rincones de incuestionable interés cultural y turístico. Ha sido, además, sede de los juegos olímpicos de 1992, acontecimiento que propició la abertura al mar y, en general, una renovación de la ciudad que significó un antes y un después, otro más, en su larga trayectoria de sucesos históricos, situándose en los mapas y guías de viajes como destino turístico imprescindible. A esto habría que añadir, en caso que el viaje coincida con fechas señaladas, los eventos de fiestas populares y tradicionales como La Mercé, fiesta mayor de Barcelona, el día de Sant Jordi, la verbena de Sant Joan o la fiesta mayor de Gracia, o de días conmemorativos como la Diada Nacional de Cataluña. Para desplazarse y poder visitarlos, la ciudad dispone de una amplia red de transportes públicos, ya sea en autobús, metro, ferrocarril, tranvía o taxi. No obstante, aunque buena y adecuada, puede resultar inconveniente si se quiere ver el máximo de lugares posibles en un viaje de corta duración, o no tan corta cuando hay tanto que ver. Es decir: se puede perder un tiempo muy valioso mientras se espera que llegue el transporte, en los trasbordos o en los atascos inherentes de las horas punta, por no mencionar que, durante los eventos a que hacíamos referencia, se cortan calles al tránsito De modo que tenemos dos opciones: planificamos el viaje teniendo en cuenta esta pérdida de tiempo y escogemos cuidadosamente aquello que más nos atraiga...