Turismo en moto en la costa brava

La costa brava se encuentra en el litoral de la provincia de Girona, en Catalu帽a. Tiene una extensi贸n de 214 kil贸metros desde el municipio de Blanes hasta la frontera con Francia. Su denominaci贸n resulta de lo m谩s apropiada para una zona costera escarpada en la que mar y monta帽a se entrelazan en perfecta armon铆a. El verde predomina hasta llegar a las aguas transparentes, de azul cristalino o que reflejan el color de la vegetaci贸n seg煤n el lugar desde donde se mire. Abundan los espacios naturales protegidos como Cap (cabo) de Creus o Aiguamolls (marismas) del Empord脿, as铆 como muchos pueblos que todav铆a conservan el encanto de su tradici贸n pesquera y marinera. Es, sin duda, una de las zonas m谩s hermosas del mediterr谩neo.

La costa brava se aleja de la autopista principal que lleva a Francia, la AP-7. Hasta Blanes, las diferentes autopistas o autov铆as discurren paralelas a la costa; a partir de aqu铆, emprenden un recorrido ascendente hacia el norte, pasando por poblaciones de interior como la capital de la provincia, la ciudad de Girona, o Figueres, sede del museo Dal铆, preservando y delimitando de alg煤n modo la zona costera.

Esto no quiere decir que la costa brava est茅 incomunicada o sea de dif铆cil acceso. Desde la autopista, parten autov铆as y carreteras que se van ramificando como capilares venosos, conectando cada uno de los rincones de la costa brava. Si lo que el viajero quiere es visitar un pueblo o tomar el sol y ba帽arse en alguna de sus abundantes playas o calas, puede llegar mediante autocares, una combinaci贸n de tren y autob煤s interurbano o con veh铆culo propio. Ahora bien, la conexi贸n entre poblaciones es, a menudo, por carreteras estrechas que discurren paralelas a la costa abrupta, con impresionantes acantilados de frondosa vegetaci贸n a un lado o que llegan a poblaciones como Cadaqu茅s y, por ende, a Port Lligat, donde se ubica la que fuera vivienda de Salvador Dal铆 y su esposa Gala, por carreteras sinuosas, a tramos ascendentes y descendentes en otros, sin una sola l铆nea recta.

En este contexto, los amantes de la moto est谩n de enhorabuena. Estas ramificaciones y conexiones permiten disfrutar de diversas rutas a trav茅s de la costa brava y llegar f谩cilmente a cualquier parte de ella; por poner solo dos ejemplos, de Tossa de Mar a Roses o de Cadaqu茅s a Portbou.

Y esto no es todo; uno delos mayores beneficios de ir en moto por estas carreteras es la comodidad de poder detenerse en cualquier lugar a contemplar el paisaje. Estas carreteras est谩n sembradas de miradores donde hacer escala, pero, adem谩s, los motoristas pueden detenerse donde les plazca sin necesidad de que sea un mirador habilitado. Cualquier recodo con un peque帽o terreno adyacente puede convertirse en un mirador.

Por otro lado y para concluir, poblaciones como Calella de Palafrugell gozan, en epoca estival, de una gran afluencia de visitantes, lo cual provoca que sea dif铆cil aparcar el coche en sus calles estrechas, resultando el desplazamiento y el estacionamiento, por descontado, mucho m谩s c贸modo en moto.