Turismo en moto en la costa dorada

La costa dorada es el destino ideal para escapadas o vacaciones si preferimos amplias playas de arena, de cuya tonalidad recibe el nombre, y aguas de escasa profundidad, si nuestro interés se centra en visitar decenas de patrimonios de la humanidad declarados por la UNESCO, si pretendemos darle gusto al paladar con la gastronomía o si, simplemente, queremos estimular los demás sentidos con paisajes de mar o de montaña. Situada en la provincia de Tarragona, en Cataluña, entre los límites de la provincia de Barcelona y del Delta del Ebro, la costa dorada es una policromía de sensaciones a disfrutar a través de sus seis comarcas. Así pues, en las costeras encontramos, en el Baix Penedès, playas, viñedos y balnearios, donde también degustar un plato típico: la Xatonada; construcciones romanas en el Tarragonès (el Arco de Berà, el Puente del Diablo en Tarragona o los conjuntos arqueológicos de Els Munts, en Altafulla, y de Centelles, en Constantí), y en la comarca del Baix Camp, edificios modernistas y el museo del vermut de Reus, el museo del aceite en Vandellòs, castillos medievales y rutas de senderismo en las montañas de Prades. Y en el interior, monasterios como el de Santa María de Poblet, el más famoso de la ruta del Cister, y el castillo templario de Barberà de la Conca, en la comarca de la Conca de Barberà, castellers y calçots en la del Alt Camp y los vinos del Priorat.

Dentro de esta zona de tan variada oferta turística y cultural, podemos elegir un destino concreto o una ruta de entre las incontables que ésta permite. Hay rutas específicas para coches, para motos o a pie, cuya información puede hallarse en una ingente cantidad de páginas web, tanto de litoral como de montaña o combinadas.

A todos estos destinos, salvo ciertos parajes como la playa del Canyadell, también llamada Cala dels Capellans, entre Altafulla y Torredembarra, o las playas nudistas de Waikiki o de la Roca Plana, cerca de la urbanización de La Mora d’Ebre, puede llegarse con cualquier vehículo. No obstante, en verano dada la gran afluencia turística, si elegimos como destino algunas playas de la costa dorada, hay que tener en cuenta que llegar y aparcar en ellas o en las cercanías se convertirá, con toda probabilidad, en una odisea o, como algunos usuarios ya lo han descrito, en un auténtico calvario.

Así sucede habitualmente en lugares como la playa Larga, en Tarragona. Una vez ocupadas todas las plazas de aparcamiento habilitadas, se llenan de coches los arcenes de los caminos de acceso. El colapso está servido. Los que entran se encuentran con los que salen; caos circulatorio, una trampa de embudo. Luego, la espera en el interior del vehículo hasta que se libera una plaza bajo altas temperaturas atenuadas con el aire acondicionado.

Es obvio, entonces, que la moto, además de llevarnos con mayor rapidez en cualquier ruta y visitar más en menos tiempo, minimiza o elimina por completo estos inconvenientes, permitiéndonos llegar fácilmente y estacionar cómodamente a pie de playa o en las inmediaciones de cualquier lugar de la costa dorada.