Turismo en moto en Madrid

Madrid es historia en estado puro. Nace de su casco antiguo como centro y se expande en todas direcciones como la onda de una piedra arrojada al agua. Madrid es la ciudad de las campanadas de fin de año en la Puerta del Sol, con el oso y el madroño como testigos, kilómetro cero de todas las carreteras principales que conectan cada uno de los extremos de la península como radios de una rueda. En este centro, hallamos el Madrid de los Austrias, en torno a la plaza Mayor, el Madrid de los Borbones, centro aristocrático con el Palacio Real, la plaza de Oriente y la Catedral de la Almudena…

Madrid tiene arte: museos como el del Prado o el Thyssen, monumentos como Cibeles, Neptuno o la Puerta de Alcalá, y sus enormes parques: el del Retiro, mágico como si se hubiera abandonado la ciudad sin haberlo hecho realmente, y la Casa de Campo, antiguo bosque real y zona de caza de Felipe II.

Madrid es, además, la capital y la ciudad más grande de España; seis veces mayor que la siguiente en el ranking y una de las más pobladas de Europa. A la vista de estos datos, se intuye que la movilidad no ha de ser fácil. Y si a esto se añade la contaminación derivada del tránsito, propia de las grandes ciudades, más aún. Teniendo en cuenta estos factores, Madrid ha regulado la movilidad, situando al peatón como la máxima prioridad y dando facilidades al uso de la moto, entre otros medios de transporte alternativos o de bajas emisiones.

Debido a esta regulación, la restricción más importante y contundente de tránsito la encontramos en la zona denominada Madrid Central, que abarca los barrios de Sol, Justicia, Universidad, Letras, Cortes y Ópera. Sin embargo, las motos con distintivos ambientales B o C podrán circular y estacionar libremente en horario de 7 a 22 horas, con lo que, evidentemente, resultará más cómodo en moto visitar esos lugares emblemáticos como la Puerta del Sol, la plaza Mayor o la Catedral de la Almudena.

Otras restricciones, de carácter temporal, serian los cortes de fin de semana en el paseo del Prado, obras eventuales en las calles de la ciudad, las causadas por los partidos de fútbol en el estadio Santiago Bernabéu o las de eventos de celebraciones populares y tradicionales como la verbena de la Paloma, las fiestas de San Isidro, el día de la Almudena, el desfile militar del día de la hispanidad o la cabalgata de reyes.

Por otro lado, los atascos en las rondas de Madrid son habituales en las horas punta y acceder a la ciudad puede ser una odisea para el viajero que llega en vehículo propio. Disponer de una moto puede suponer, en ciertos momentos, la diferencia entre llegar fácilmente o no llegar a la ciudad hasta pasadas estresantes horas de congestión.

El aparcamiento es otra variable a tener en consideración. La regulación permite a las motos estacionar en las aceras siempre que se cumplan algunos requisitos de distancias, de modo que siempre será más cómodo en moto posicionarse en cualquier zona de Madrid.

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